La que fuera casa familiar abre sus puertas para cerner los mejores recuerdos de una estancia inolvidable. La vivienda es una típica construcción gallega, una gran casa de piedra con su galería al sur para aprovechar al máximo los rayos del sol. La luz inunda todas las estancias y el paisaje se cuela por las ventanas para invadir un interior que armoniza funcionalidad y tradición, lujo y confort.
La casa dispone de 7 habitaciones dobles. La decoración, realizada de forma individualizada y con el mayor de los mimos, confiere a cada habitación personalidad propia.
El Salón
En el mismo corazón del salón se levanta la típica "lareira", el punto vital de toda casa tradicional gallega: "El Hogar". El centro de reunión alrededor del fuego, el punto de encuentro de la familia; en definitiva, el lugar donde se "cuece" todo. En torno a la majestuosa chimenea se abre un gran espacio recogido en peques rincones que nos acogen y nos guían a través de una ventana al exterior, de una galería abierta al paisaje o de un libro al interior de sus páginas.
La Galería
Para aprovechar la escasa luz solar de los lluviosos inviernos gallegos, tradicionalmente se construían galerías que se convertían en pequeños invernaderos de hogar que daban calor a sus habitantes en los días despejados. Anexa a la casa se abre al sur esta imponente galería convertida en sala de estar y de juegos gracias a la impresionante mesa de mármol concebida especialmente para jugar al dominó. La galería es un lugar donde lo tradicional y lo contemporáneo se conjugan a la perfección.